Crédito a quien crédito merece

Hace algún tiempo publique en Espacio Linux una breve guía titulada SUSE 9.1 personal en español, en donde se describe la forma de cambiar, a este idioma, la versión 9.1 de SUSE, que se publico en un solo CD y en inglés. El documento lo puse a disposición de los usuarios bajo la licencia GNU FDL con la intención de permitir su libre difusión y distribución. Después de algún tiempo, navegado por la red, me encontré con un foro en donde se había publicado la guía, con algunas modificaciones, apegándose ejemplarmente a las condiciones de la licencia bajo la cual se libero. El autor de estas modificaciones no sólo ha procedido de manera legal, sino también, éticamente, pues ha realizado los cambios de una manera respetuosa y sin querer ganar crédito extra. Es admirable el trato que le ha dado al documento; creo que cualquier autor se sentiría satisfecho ante el uso apropiado que se le de a sus obras. Por mi parte, en este caso, me siento más que contento de ver como éste ha sido difundido correctamente.

Este acontecimiento me ha permitido, también, hacer una reflexión personal sobre el uso que he dado a trabajos de otras personas y sobre la forma en que he actuado al publicar o difundir notas, artículos o documentos. Fue algo así como una lección que aprender; la ampliación de mi visión para mejorar la forma de proceder en el futuro antes circunstancias así.

Del mismo modo, me acorde de muchos casos en la red en donde se discutía de una u otra manera la autoría y los derechos de algunas obras, al ser publicadas arbitrariamente en los sitios. Es muy común encontrarnos información que nos es útil e interesante y sin duda alguna la copiamos y la llevamos a nuestros Blogs o sitios, sin siquiera dar un vistazo a los derechos o condiciones bajo la cual se ha publicado. Por consiguiente, vemos numerosos escritos que no se conocen su procedencia, así como reclamos de sus autores al descubrir la copia ilegal de su obra (sin hablar de posibles demandas legales).

Hay un dicho que dice “Honor a quien honor merece”, en este caso podríamos decir “Crédito a quien crédito merece”. Cuando pensemos en copiar algún artículo de Internet u otro medio, deberíamos de informarnos si se nos otorga el derecho de hacerlo, las condiciones y darle el crédito correspondiente al autor. El respeto de estos principios nos trae un beneficio para nosotros mismos al proceder correctamente, pero además ayudamos al crecimiento de la información, su veracidad y el acertado reconocimiento al autor por su dedicación.

Continuamos en línea.

One Comment to “Crédito a quien crédito merece”

  1. […] Estaba ojeando (sin h, de ojo) algunas páginas y de repente me he encontrado con una inteligente reflexión sobre respeto y derechos de autor orientada sobre todo al web aunque claramente se aplica a cualquier situación donde tomemos trabajos de otro – salvo en los examenes en los que quedaría feo declarar la autoría ajena – Crédito a quien crédito merece 10 puntos al señor Paco Revilla por llamarnos la atención sobre los usos correctos, a veces es interesante que te recuerden algunas cosas ¿no? […]


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