Discutir por discutir, no es discutir

Las discusiones y los debates son algo que me apasionan, no importando el tema que se trate. El estructurar ordenadamente lo se quiere trasmitir y ofrecer información válida que sea el sustento de la discusión es inapreciable, no sólo cuando lo empleamos en foros, chats, paneles, etc, sino en general, cuando tratamos un asunto con cualquier persona en nuestra vida diaria. Recuerdo que en la Auto Biografí­a de Benjamin Franklin decí­a que cuando discutí­a con un compañero era común que saliera perdiendo, aunque el tuviera los mejores argumentos. Su padre le hacia notar que tení­a un carácter muy explosivo por eso no podí­a defender su postura sin caer en el enojo o la desesperación.

Entre adultos se suele dar mucho este fenómeno, y digo que en gente adulta, por que no falta que quieran imponerse a los demás anteponiendo la edad, pero con muy pocos argumentos. Hace años discutí­ con una persona mayor, lo primero que recibí­ fue un «callate», luego, un «No te metas en cosas de mayores» y frases similares. Por obviedad no tení­a nada coherente-razonable que decir, es más, no tení­a la tolerancia para hacerlo.

Así­ pues, en discusiones solemos anteponer como defensa los insultos, las malas palabras, las frases despectivas, las burlas… todo producto de no poder contenernos y querer ganar a base de intimidar al contrario. Nos gustarí­a ser contundentes, que nuestras palabras fueran del peso del plomo, sin embargo, lo único que hacemos con esta medida es dar más argumentos para que se nos ponga en duda y nos puedan rebatir fácilmente. No digo que no se puedan utilizar y que en ciertos casos no sean efectivos, pero hay que tratarlos con mucha discreción y en el momento oportuno, de lo contrario se vuelven contra nosotros. Utilizar estos recursos nos pueden llevar al enojo, y hay un dicho que dice que el que se enoja pierde, y con mucha razón. Los peores disparates que he dicho han sido en momentos de poca tolerancia, de mucho coraje y enojo; al final, por supuesto, he quedado como un idiota y perdido por no poder continuar.

Quiero recalcar que cuando utilizo el termino ganar y perder no me refiero a someter al contrario, sino más bien, a llegar a un acuerdo que sea dado por el razonamiento de lo expresado. De las discusiones aprendemos mucho, no sólo a sabernos conducir, sino también a conocer otras formas de enfoque, de pensamiento, que a la larga puede formar parte de nuestra propia ideologí­a.

Aún que me gusta el mundo del debate no suelo ser muy bueno para ello, mas me sirve de ejercicio para dominar el temperamento y seguir aprendiendo. Una frase que tengo muy en cuenta cuando siento que estoy perdiendo la cabeza es aquella que dice; «La verdad no es más por que se grite». Así­ que si tengo la razón no es necesario dejarme llevar por los impulsos, sino utilizarla en el momento correcto, en el momento preciso.

Cuando discutamos podemos hacerlo en buen termino. Es cierto que para que haya una comunicación debe de haber disposición de ambas partes, pero por eso mismo, no terminemos por ser esa parte indispuesta.

Continuamos en lí­nea.

2 Comments to “Discutir por discutir, no es discutir”

  1. carlos alex 24 septiembre 2005 at 11:36 am #

    hola paco:

    estoy totalmente de acuerdo contigo y enfatizo en el punto en donde mencionas..

    … y hay un dicho que dice que el que se enoja pierde, y con mucha razón. Los peores disparates que he dicho en plena discusión han sido en momentos de poca tolerancia, de mucho coraje y enojo; al final, por supuesto, he quedado como un idiota y perdido por no poder continuar.

    cuando uno no puede sustentar una discusión, fácilmente se cae en lo que tu mencionas y un ejemplo claro lo tenemos en una discusión en un mensaje anterior en donde se denotó la impotencia y enojo de esta persona que a mi juicio verdaderamente me quedaron muchísimas dudas sobre su finalidad y propósito, inclusive por sus palabras agresivas y desesperadas se denota la falta de capacidad para enfrentar un discusión de cualquier tipo en el mundo real….

    Ojo ¡ psicológicamente analizado.

    No me extraña ahora el porque sean personas dedicadas a estar metidas en la computadora las 24 horas del día, buscando programas y herramientas de «Lameo» por la red, con la única finalidad de ejecutarlas no importando incluso, si se llevan a su sistema propio de por medio,, y emocionados por esto, me gustaría ver como brincan enfrente de su monitor felices de hacer el mal como aquellos monitos de laboratorio que logran encender una licuadora… lo que realmente buscan es el hacer daño de manera virtual, pues dudo que de manera real puedan incluso matar a una mosca o acercarse a una chica y decirle «hola» antes de que titubeen y salgan corriendo despavoridos por la falta de capacidad en entablar una conversación …..

    quedan en evidencia los complejos. 🙂

  2. Paco Revilla 25 septiembre 2005 at 2:15 am #

    Hola Carlos:

    Me recordaste la nota que salio por todos los medios del supuesto cracker que borro su propio disco duro intentando desmostrar que el era que el que todas las podia. Suele haber mucha gente así.

    Lo que me gusta más de discutir es todo lo que aprendo, de mi, de la otra persona y del concepto que tenemos en cuanto a los temas tratados. Es todo un arte eso de la comunicación.

    Saludos.


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