Recuento de una vida pasada

Ya soy un viejo. Han pasado más de 90 años sobre mi marchito y maltratado cuerpo. Como me falla la memoria, a veces ni siquiera recuerdo lo que hice ayer, aunque a decir verdad, no creo que tenga mucha importancia. Mas tengo otros dí­as de estupenda lucidez, como hoy.

Estoy tan vulnerable este dí­a que los pensamientos surgen rápidos ante mi, y toda mi vida pasa por mi mente como si fuera una pelí­cula de acción, drama, aventura, comedia, y ¿por qué no?, también de terror. Terror al recordar tanta estupidez que hice. No sirven de nada los años si no se aprovechan bien. La edad no da sabidurí­a como tantas veces pensé. Supongo que sólo aquel que se dedica a buscarla con sumo esmero es el que la obtiene. Pero, yo creí­ que vendrí­a hacia a mi como recompensa de mis miles de arrugas y mi cabellera blanca. No fue así­. Ningíºn recuerdo precioso puede ser el sol de una vida desperdiciada.

Recuerdo mis años de infancia, por los tiempos de la revolución mexicana. Cuando llegábamos a los campos ya después de terminada la batalla, nos mandaba mi madre a recoger todo lo de valor de entre los muertos. Pero con mi sana conciencia de niño, lo de más valor que podí­a encontrar eran los casquillos de las balas usadas. Los juntaba y hacia collares para mi y mis hermanos. Y como era de esperarse, mi madre me regañaba por no juntar aunque sea una cobija para taparnos el frí­o. Desde ese entonces creí­ que era muy tonto, por eso trate de hacer lo menos en la vida. Un tonto no puede tener muchas responsabilidades, pensaba, lo echarí­a todo a perder. Por eso crecí­ con la idea de hacer lo menos posible y tener la menor responsabilidad en todos los casos. Deje que mis padres tomaran las decisiones de mi vida. Ellos eligieron mi carrera ya de mayor. YO DESEABA SER POETA Y ESCRITOR, pero mis padres dijeron que eso era una perdida de tiempo y entonces tuve que estudiar para INGENIERO. Estuve al pendiente de muchas construcciones, supervisé cantidad de obras donde se edificaban hermosos edificios. Hice muchas trampas para pasar las responsabilidades a otros. Era feliz hasta que recordaba mi viejo anhelo. Me hubiera gustado ser el INGENIERO DE MIS SUEÑOS, verlos edificarse y supervisarlos hasta su máximo fin. Hubiera sido lo más grande que hubiera realizado en la vida.

Sino fuera por que conocí­ a una linda mujer y con la cual me case, la vida no hubiera valido nada. Bien dicen que la mujer tienen que ser el complemento del hombre. Mi esposa fue mi niñera, mi amiga, mi amante y también, muchas veces fue mi madre. Ella me dio mucho valor para hacer tantas cosas. Después de todos mis malos hábitos ella me enseño a valerme por mi mismo y a tomar decisiones. Me enseño un poquito de ética, de lo cual casi no aprendí­. Pero lo poco que aprendí­ lo utilice bastante bien educando a nuestros hijos. Ellos ya son mayores y lo bueno, que creo que he hecho en mi vida, es darle la libre decisión de elegir. Por eso estoy ahora solo. Tomaron la decisión de no soportar mi carácter senil. A pesar de todo creo que son buenos muchachos.

Después de la muerte de mi esposa, ya anciana también, me he dejado vencer nuevamente. Estoy aquí­ en mi cómodo sillón donde seguido duermo sin darme cuenta. Me la paso mucho tiempo sin ninguna actividad, supuestamente reflexionando en los pormenores de la vida, pero hay veces que no se ni como me llamo.

Ahora me atiende una muchacha de 40 años que se dice enfermera. Me da de comer y siempre me esta molestando poniéndome a caminar. Como me da rabia la hago enojar y hago mis berrinches. Pero ella es muy buena y me aguanta. La quiero mucho, es mi compañí­a. Si no fuera por ella, no tendrí­a ahora justificación mi existencia. Aunque recordándolo bien, también hay un chico muy joven, es ese que al igual que yo en mis años de ilusión tiene deseos de ser escritor y viene todas las tardes a escucharme platicar sobre mis años mozos y sobre mi vida entera. Dice que un dí­a va a escribir algo sobre mi. Se pasa haciendo anotaciones y parece querer experimentar en cabeza ajena. Es bueno, siempre y cuando no lo deje todo a este medio. Tiene que tener sus propias experiencias.

Es muy arrogante queriéndome enseñar. Se muestra con aire de filosofo y con cierta sabidurí­a. ja, ja, ja, me parece que también va a ser INGENIERO. No es cierto, es un buen muchacho, muy aventajado para su edad. Ojalá y continíºe con su sueño, que no se deje vencer. IAh!, ahora lo veo venir, ya toco la puerta y ha preguntado por mi. ITonto! como si pudiera salir. ¿O será a caso que piensa que ya he muerto? Este muchachito tiene mucho que aprender. Lo voy a molestar con todos mis años de viejo, pero parece disfrutarlo ja, ja, ja.

Miren nada más, yo que empecé mi narración muy sentimental y recordando toda mi estupidez, ahora estoy nuevamente con la ilusión. La ilusión de enseñar con mis dolorosas experiencias a un muchacho para que no sea como yo. Siento que redimo mis culpas al poder hacer algo por la juventud. al dejar con mis tonterí­as una ruta por la que no se deba caminar. Una ruta a evitar.

Dispongo de poca salud, y ya no soy INGENIERO, tampoco puedo ser POETA Y ESCRITOR como tantas veces soñé. Ahora soy un viejo, liado con mis recuerdos.

A pesar de mi vejez sigo aprendiendo. Aprendiendo como un niño, volviendo a mis recuerdos.

6 Comments to “Recuento de una vida pasada”

  1. Diana L. Tapia 25 noviembre 2005 at 9:44 pm #

    es una vida muy linda me hizo relexionar un momento todo lo que he hecho durante mi corta carrera 25 años tengo apenas y sentia que no podia mas pero gracias a que encontre su pagina Es muy lindo me a levantado el animo Gracias …

  2. Paco Revilla 28 noviembre 2005 at 5:54 pm #

    Hola, Diana:

    Es un gusto saber que ha causado tal efecto en ti.
    La vida son sólo estados de ánimo, que oscilan de la alegría a la tristeza y de la tristeza a la alegría; no hay que dejarnos abatir por un mal momento. Ya llegarán tiempos mejores.

    Saludos.

  3. Paco Revilla 31 diciembre 2005 at 12:33 am #

    Debido a algunas suposiciones, hago la aclaración de que esta historia de vida no es la del autor del Blog, es decir, no es mi historia. La he escrito tomando en cuenta la vida de varias personas que coinciden en lo mismo, pero nada más. Si yo tuviera más de 90 años les aseguro que no estaría escribiendo un Blog.

    Me hace bastante gracia la situación que se ha formado. De todos modos para quien guste saber un poco más de donde viene este escrito puede remitirse a un post anterior (Desde el baúl de los recuerdos).

    Saludos.

  4. jesus jaldin 29 septiembre 2007 at 11:27 pm #

    Me gustaron tus palabras pero creo que es mejor recordar toda las felicidades que uno vivio en la vida y no lo malo.Suerte en todo lo que hagas en adelante

  5. Paco Revilla 13 octubre 2009 at 5:31 pm #

    Hola, Jesús:

    A pesar de tiempo de tu comentario, no está por demás la respuesta.

    Es bueno ver la vida desde diferentes estados de ánimo, pero siempre ofreciendo algo positivo, que es lo que intente plasmar aquí.

    Ya se me ocurrirá otros relatos menos tristes 🙂

    Un saludo.

  6. Carlos Villanueva 30 diciembre 2009 at 8:05 pm #

    Paco Revilla, resive un cordial saludo! Me he interesado en el sistema operativo Linux, de hecho instalè el Mandriva Linux 2009, pero tengo un problema no tengo los drivers para mi Laptop Compaq presario CQ50-101LA.
    he buscado en alguans paginas wed, te agradeseria mucho si me puedes ayudar, para no morrir en el intento de disfrutar de Linux.

    GRACIAS!!!!


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